Suiza

02.08.2019

El lugar del que nunca te querrás ir.

Grandes montañas, preciosos lagos, impresionantes glaciares...

Así es Suiza. Un pequeño país en el centro de Europa que reune todo lo necesario para hacerte feliz. Puedes disfrutar de lo más alto de las montañas; darte un relajante baño en cualquiera de sus bellos lagos o saborear los mejores chocolates del mundo.

Tardamos un par de días en llegar a Ginebra. Después de más de doce horas al volante (y alguna más porque encontramos varios atascos en Francia) y 1300 kilómetros, Suiza nos recibió con un precioso atardecer sobre el Lago Leman ¡Espectacular!

Ahora nos tocaba explorar. Este iba a resultar el mejor lugar para hacerlo. Para empezar, decir que nuestra ruta en Suiza, preparada a la vez que improvisada, fue la siguiente:

-Llegada en furgoneta a Ginebra. Lago Leman. Noche en Lac Gruyère.

-Fábrica de Chocolate Cailler. Castillo de Chillon. Villeneuve. Montreux. Täsch.

-Täsch. Zermatt. Gornergrat (3090m). Ruta con vistas al Matterhorn. Riffelsee. Puente Colgante en Bellwald. Grimselpass. Brienzersee.

-Halisberg. Ruta de los gnomos Muggenstutz. Interlaken.

-Día de descanso (y lluvia) en Interlaken.

-Lauterbrunnen. Lungerersee. Continuamos el viaje hacia Alemania. 

Evidentemente, Suiza es mucho más. Nuestro objetivo era descubrirla en todas sus facetas y así pudimos hacerlo, exprimiendo los días que en este viaje dedicamos a este país. Por supuesto, no nos queríamos ir, pero Legoland y La Alsacia nos esperaban. Pero así nos dejamos como deberes, volver a Suiza en exclusiva.



Importante antes de viajar a Suiza:

Suiza es un país MUY CARO. Sí, no hay medias tintas. Para un sueldo normalito en España, hacer la compra en Migros o Coop (así se llaman los principales supermercados) supone más que un esfuerzo. Para hacerse una idea básica:

1 huevo:                 en Suiza 0,60 €        en España 0,12 €

1 barra de pan:     en Suiza 3,00 €        en España 0,80 €

1 bolsa de hielo:   en Suiza 13,00 €       en España 1,50 €

1 kg de pollo:        en Suiza 23,00 €      en España 6,00 €

1 litro diésel:         en Suiza 1,70 €         en España 1,30 €

1 menú Mc;          en Suiza 18,00 €       en España 8,00 €

Bastante acorde a sus sueldos claro está, esos son sus precios de productos elementales. Se paga en Francos Suizos (CHF) equivalente más o menos al Euro (€), pero no hay problema para pagar con euros o con tarjeta. También hay cosas con precios similares o asequibles. Nos hemos tomado cervezas en una terraza a 3€; hemos comprado tabletas de chocolate por un precio parecido al de España; los camping son un poco más caros pero la calidad es excelente; pagas la vignette para circular por las autopistas todo el año (unos 40€); aparcar en la zona azul es gratis durante un tiempo determinado usando la ruleta (entre 30' y 2 horas, según el municipio); y si adquieres la tarjeta Swiss Travel Pass los viajes en tren se abaratan considerablemente, sobre todo si vas con niños.

Por todo esto, si vas a viajar a Suiza en un plan similar al nuestro, ya sea en furgo, coche o autocaravana, te recomendamos:

- Compra antes de salir de viaje toda la comida no perecedera que puedas alamacenar (aunque sea en Francia o Alemania).

- Llena el depósito antes de cruzar la frontera (si pasas por Francia ve a un supermercado, si lo haces por Alemania podría valer cualquier gasolinera para ahorrar).

- Lleva chubasquero y ropa de abrigo. Aunque sea verano, puede caerte el diluvio y como seguramente te acerques a alguna zona de montaña, recuerda que son Los Alpes.

- Respeta las normas de convivencia (no hacer ruido, no tirar basura, no molestar). Sabemos que es de sentido común, pero allí a las 22h la gente se va a dormir y no les gusta nada que se les moleste. Además, aman la naturaleza. Todo está impoluto por regla general y tampoco es necesario manchar o destrozar nada.

- No pertenece a la UE, pero puedes pasar sin pasaporte si procedes de un país miembro. No hay frontera. Eso sí, revisa los requisitos ahora por la COVID19. Se habla francés, alemán e italiano, pero con el inglés y en ocasiones el castellano, te puedes entender perfectamente.

- Si vas a estar varios días y moverte en tren, es MUY recomendable la tarjeta Swiss Travel Pass.

- Disfruta al máximo del viaje y no te arrepientas de no hacer algo que sí pudiste. Te vas a gastar dinero en telecabinas o vas dar buenas pateadas por el monte, pero van a merecer la pena 100%.




Nuestra ruta en detalle:

La llegada al Lago Leman anunciaba que el viaje iba a ser espectacular. Es el mayor lago del país y en sus orillas puedes encontrar joyas como el Castillo de Chillon, Ginebra, viñedos, etc. Y verlo al atardecer es una gozada.

No muy lejos podemos encontrar el Lac Gruyère. Que es posiblemente el paisaje creado por un embalse más bonito del país. En sus cercanías pudimos hacer nuestra primera hoguera para hacer la cena y después contemplar las estrellas y hacer fotografía nocturna. Por la mañana vimos los bonitos pastos de la zona, que dan de comer a las vacas lecheras típicas de esta región, que producen leche para el famoso queso Gruyére y facilitó la creación de la primera fábrica de chocolate suizo, la Fábrica Cailler. Esta fábrica es de obligada visita te guste o no el chocolate y sí eres chocolatero, no lo dudes. Además de disfrutar del museo y la visita a la fábrica, podrás degustar chocolate cada pocos metros mientras ves la cadena de producción (está incluido en la entrada, que es bastante asequible). Después puedes comprar, a precios muy razonables, infinidad de tabletas.

El Castillo de Chillón es una preciosa fortaleza medieval dentro del Lago Leman. Rodeado por el agua y también por cisnes y otras aves acuáticas, crea un bucólico cuadro. Tanto, que ha inspirado a escritores tan destacados como Víctor Hugo, Lord Byron o Rousseau para sus creaciones románticas. Por tanto, parece que es un lugar bastante turístico, pero no notamos aglomeraciones significativas. En Villeneuve y Montreux paseamos por sus calles, aprovechamos para bañarnos en el lago y fue donde compramos una bolsa de hielos por 13 euros en una gasolinera.

Täsch es el último punto al que se puede llegar en vehículo a motor antes de Zermatt. Enclavado ya en plenos Alpes del Cantón de Valais, ofrece mil oportunidades para el senderismo, alpinismo, escalada y otros deportes de montaña. Si queremos llegar al precioso pueblo de Zermatt tendremos que coger aquí un tren o andar 6km de ida y otros tantos de vuelta.

Una vez en Zermatt las opciones son infintas. Directamente caminando por muchos de los senderos que salen de este pueblo: Los 5 lagos, ir hasta Zmutt y Furi, situarse a los pies del Matterhorn... También se pueden utilizar los trenes cremallera o los telecabinas. Estos te pueden acercar a los puntos de inicio para rutas ya de Alta Montaña (lo recomendable en este caso es hablar directamente con guías especializados) o para disfrutar de los miradores que hay en estas instalaciones. Desde el Matterhorn Glaciar Paradise y su estación a 3820 m (la estación de teleférico más alta de Europa) o desde Gornergrat (3090 m) se puede disfrutar de las impresionantes vistas a las montañas de más de 4000 m: Gran Paradiso, Mont Blanc o el Cervino. Nosotros hicimos el ascenso en tren cremallera hasta la estación previa a Gornergrat, subiendo hasta el observatorio andando, para después descender 1500 m de desnivel hasta Zermatt. Y sinceramente, merece la pena pasear por lugares tan espectaculares, encontrarse con marmotas y observar más pausadamente que en el tren todo lo que te rodea. Los trenes y telecabinas son caros, pero no lo dudéis, merece muchísimo la pena. Dar una vuelta por el pueblo y tomarse unas cervezas en alguna de sus terrazas mirando el atardecer sobre las cimas, es un estupendo broche final.

En dirección a Interlaken desde Zermatt, pasamos por Bellwald, y allí nos encontramos de un puente colgante de 300 metros que une los dos lados de un profundo valle. La parada es más que recomendable. Continuando esta carretera atravesamos el puerto de Grimselpass. En carreteras como esta, conducir se convierte en un placer. Vas cogiendo altura y ampliando las vistas. Y medio país se queda a tus pies. Impresionante.

Antes de llegar a Interlaken, paramos ya al día siguiente, en Halisberg, El objetivo del día fue la ruta de los Gnomos de Muggenstutz. Esta marcha senderista comienza al final del telecabina en Mägisalp. Es ideal para familias con niños pero totalmente recomendable para cualquier adulto que quiera ver gnomos e imaginar que son siete veces más fuertes que tú. La ruta es sencillita pero con mil rincones dedicados a los gnomos. Sus casas, sus guaridas, sus puentes colgantes... Una ciudad gnomo repartida por el bosque. Además si has comprado tu gorro gnomo antes de subir en el telecabina podrás camuflarte y asomarte dentro de las viviendas de Muggenstutz. Nosotros no lo sabíamos, pero os lo contamos. Si queréis tomaros un almuerzo a la barbacoa, durante el camino encontraréis lugares para hacerlo. La verdad que cuando vimos a los suizos prepararse un montadito a la parrilla... nos dio bastante envidia.

Por la tarde, llegamos ya a Interlaken. Fue el momento de parar en el camping. Era el Hobby 3 y es 100% recomendable. Atención estupenda. Escrupulosamente limpio. Muy, muy tranquilo. Precio adecuado a la calidad. Cercano al centro de la ciudad con billete de autobús gratuito (cuando fuimos al menos). Y cercano a uno de los dos lagos que rodean a la ciudad, el Thunersee, ideal para darse un baño. El otro es el Brienzersee. Cerca del camping pasa el río Lombach y te puedes dar un paseo por sus orillas o subir hacia el bosque Holenstein. A nosotros nos tocó día de lluvía y tormenta, y el plan de ruta por el monte lo tuvimos que posponer. Dedicamos un día a pasear por la ciudad que es bastante tranquila y es un momento ideal para comprarte la navaja suiza de tus sueños. Las represas del río Aar que une los dos lagos son lo más llamativo de la ciudad. Lo importante de Interlaken es que puede ser el punto de partida para acercarte a muchos de los valles más interesantes de Suiza, como Kandersteg o Grindelwald (si no hubiese llovido, teníamos intención de ir a Kandersteg y llegar al lago Oeschinensee).

Uno de estos valles es el que visitamos al día siguiente cuando salió el Sol. Hicimos la ruta de las cascadas de Lauterbrunnen. Muchas de las fotos que podéis ver de Suiza en Instagram son de este pintoresco valle. La ruta es muy sencilla y vas viendo cascadas a cada paso. Agua que se lanza al vacío desde centenares de metros hasta estrellarse contra el suelo. Al fondo, preside el Jungfrau. Y los más valientes lanzándose en parapente desde lo alto de las paredes de roca del valle. Por último, decir que en Lauterbrunnen tienen uno de los cementerios más bonitos que hemos visto nunca, se podría decir que cualquiera querría que le enterrasen allí (después de vivir muchos años y muchos viajes).

Y después de esta ruta por todo lo alto nos tocaba despedirnos de Suiza. Pusimos dirección Alemania, pero antes de salir de este precioso país, nos vimos obligados a parar para comer y bañarnos en el lago Lungerersee. Ahora sí que sí, decimos que Suiza es el sitio del que no te querrás ir por nada del mundo. Seguro, seguro, que volvemos.



Lo mejor y lo peor:

Suiza tiene más de mejor que peor. Lo que más nos ha gustado sin duda ha sido su Naturaleza. Es abrumadora, te deja sin palabras. Sobre todo la Alta Montaña. Ver los glaciares y sentirte más pequeño que minúsculo ante las enormes paredes, es impresionante. Destacamos las cascadas de Lauterbrunnen; las montañas que rodean Zermatt donde destaca el Matterhorn o Cervino; los puertos de montaña como miradores de primera. De la Naturaleza subrayamos el enorme amor y respeto hacia ella. En Suiza todo lo que se puede hacer en el medio natural, se hace.

Es posible hasta hacer fuego para prepararte el almuerzo o cenar. Hay zonas habilitadas para ello, con su leña preparada y todo (eso sí, como bien sabemos, con el fuego siempre hay que tener mil ojos).

Cualquier ruta o sendero está perfectamente marcada y cuidada. Las calles siempre están extremadamente limpias. Las buenas maneras y el respeto, la calma, son los valores más destacados de la sociedad suiza. Y el transporte público funciona a las mil maravillas.


En el lado opuesto, poco se puede decir malo de Suiza. Pero se podrían señalar un par de cosas a mejorar. Una es el coste de la vida, que poco se puede hacer. La otra cosa que no nos ha gustado tanto es la cantidad de teleféricos, telecabinas... que suben hasta las cimas. Hay que facilitar el acceso a la Naturaleza, pero a veces puede causar efectos negativos en su conservación. Al ser tan fácil llegar a zonas tan abruptas, es normal encontrarse con gente que no sabe donde ha ido. Estar a 3000m o más en chanclas no tiene sentido. Creerse montañero subiendo en una máquina, solo para hacerte una foto para IG, rodeado de otros muchísimos turistas, es un poco triste.

Si vais en coche, propio o de alquiler, hay que tener en cuenta que en sitios como Interlaken no se puede aparcar con facilidad en el centro. Y si vas a Zermatt, tendrás que dejarlo a 6 km en Tasch.



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